Kubree

Acerca de Kubree

El nombre viene de un perro

Kubree nace de la idea de Koby, uno de los cuatro perros de quien lo construyó.

Koby es un perro. Un perro está el día que sales corriendo y el día que no quieres levantarte. No pregunta dónde estuviste, no te reclama, no se cansa de ti.

Y se acuerda. De ti y de tus horarios, sin que se los digas. Te espera en la puerta, sin que se lo pidas.

Eso es lo que quisimos construir: algo que esté, que se acuerde, y que no falle.

Por qué existe

Casi nadie olvida las cosas por falta de memoria sola. Las olvida porque el aviso llega cuando ya no hay tiempo de hacer nada.

Los calendarios avisan quince minutos antes. Las listas de pendientes se llenan y se abandonan. Los asistentes esperan a que preguntes.

Kubree hace lo contrario: se acuerda de lo que le cuentas, entiende qué tan importante es, y te avisa con tiempo para que te prepares.

Tus datos son tuyos

Nadie lee tus conversaciones. Lo que escribes viaja cifrado y cada cuenta solo ve lo suyo. Puedes ver todo lo que Kubree recuerda de ti y borrar lo que quieras, cuando quieras.

Kubree no vende tus datos ni los comparte con nadie.

Beta cerrada

Kubree está en beta cerrada. Los primeros cien tienen acceso anticipado, un precio que no cambia, y línea directa con quien lo construye.

Pide tu invitación